Un lingüista me escribió desde Barcelona en 2002
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Me llamo José María Brucart Marraco.
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Soy lingüista y ejerzo como catedrático de Lengua española en la Universidad Autónoma de Barcelona.
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Mi madre ... es aragonesa, natural del Valle de Hecho, en la Jacetania.
Por lo que sé, el apellido Marraco se circunscribe a esa región pirenaica. Cuando se encuentra fuera de ese ámbito geográfico, es como resultado de la cuantiosa emigración que sufrió Aragón a finales del siglo XIX y hasta la década de 1960. Los focos a los que se dirigió preferentemente la emigración fueron Barcelona, Sudamérica (fundamentalmente, Argentina y Uruguay) y, en menor medida, Francia (sobre todo con motivo de la guerra civil española de 1936-1939).
Marraco parece ser, como Ud. bien dice, un apellido de origen vasco. Pero eso no quiere decir que tenga presencia significativa en el País Vasco (Euskadi). Utilizando el buscador de páginas blancas de Telefónica de España (http://paginasblancas.terra.es/), se localizan 5 abonados con el apellido Marraco en toda la provincia de Guipúzcoa, pero resulta ilustrativo que todos ellos residan en la capital (San Sebastián o Donostia), lo que lleva a pensar que se trata de descendientes de emigrantes, ya que en el ámbito rural de la provincia el apellido es inexistente. Algo similar pasa en Navarra, la provincia limítrofe de Huesca. Son sólo cinco los abonados que, llevando el apellido Marraco como paterno o materno, residen en esa provincia.
La misma búsqueda en la provincia de Huesca arroja el resultado de 25 personas. En Zaragoza son 16, pero todos ellos se localizan en Zaragoza, que también ha sido un importante polo de inmigración. De hecho, Aragón padece un serio problema de desequilibrio territorial, con una población concentrada en la capital y con una despoblación generalizada del resto del territorio. La única excepción a este panorama preocupante la constituye en los últimos decenios la franja pirenaica que, por la riqueza generada por el turismo, muestra un saldo estable. Los registros que se obtienen por el mismo método en Barcelona (19 personas), Madrid (8 personas) y Valencia (5 personas, de las cuales 4 de la misma familia, ya que comparten ambos apellidos) se explican igualmente por el saldo migratorio ya mencionado.
La presencia de toponimia de origen vasco en toda la Jacetania es general. Así, por ejemplo, el nombre del pueblo de mis antepasados, Hecho, proviene del vasco 'etxea' (la casa), por lo que existe un debate acerca de la conveniencia de eliminar la hache inicial, algo a lo que se han negado hasta ahora los más aragonesistas.
Por lo tanto, es probable que el origen del apellido sea la Jacetania, por más que se trate de un término de origen vasco, porque esa zona parece haber estado bajo influencia vasca. No hay acuerdo respecto de lo que pueda significar. Para algunos, podría proceder del vasco 'marra', límite, raya, línea o trazo. Otros lo relacionan con 'dragón', pero tal etimología es cuestionable. En vasco, 'marraka' es bramido o estruendo y 'marratu', hacer zigzag. Ambos términos podrían estar vinculados a tal animal mitológico, pero se trata de una asociación insegura, ya que en los diccionarios de euskera no se registra tal palabra con la acepción de 'dragón'. Resulta interesante a este respecto la información que aparece en el "Diccionario dialectal del Pirineo Aragonés", del romanista Gerhard Rohlfs. En el vocabulario obtenido a través de encuestas dialectales en Bielsa (Valle del río Cinca), aparece 'marraco' con el significado de "verraco, cerdo padre". Es posible que esta asociación sea la que explique la existencia de "Lo Marraco" en las tierras de Lleida (Lérida). Joan Amades, el máximo especialista en cultura popular catalana, recoge el término 'marraco' en su glosario:
Asustachicos catalán, animalucho extraño que se tragaba las criaturas vivas. No conocemos otro significado respecto a esta voz que el de animal falto de cola por habérsela cortado.
Las autoridades leridanas, deseosas de construir un figurón animal de carácter monstruoso (para el Carnaval), creyeron que ningún otro mejor que plasmar el fabuloso Marraco de todos conocido y temido cuando niños. Mandaron construir un animal enorme de aspecto antediluviano, montado sobre una carrocería, el cual abría una enorme boca, a través de la cual, a su paso por las calles, metían los pequeñuelos, que, por efecto de un dispositivo especial, eran suavemente conducidos hasta el suelo, donde quedaban sentados. El primer Marraco se estropeó y fue sustituido por otro enormemente mayor, el más grande de cuantos seres de esta fauna fabulosa nos son conocidos. Es conducido asimismo sobre ruedas, pero no se traga a los pequeñuelos cual su antecesor (Amades 1957: 268-9).
Pese a la popularidad que la fiesta de Lo Marraco tiene en Lérida, resulta interesante señalar que el apellido es casi inexistente en la provincia (sólo 2 abonados telefónicos con tal apellido).
En conclusión: (a) apellido circunscrito a la Jacetania, expandido a otras zonas por emigrantes procedentes de tal zona, (b) origen lingüístico probablemente vasco.
